
Una visión antropológica de nuestros alumnos
Esteban Krotz UADY-UAM-Iztapalapa, México
Ana Paula de Teresa UAM-Iztapalapa, México
Ana Bella Pérez Castro IIA-UNAM, México
latinoamerica.ala@gmail.com
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Sinopsis conceptual y temática:
En el proceso de enseñanza-aprendizaje en las escuelas de antropología podemos considerar que el conocimiento que tenemos de nuestros alumnos se limita a una visión general, acorde con los lineamientos que se piden para ingresar, que nos brinda una información sobre sus antecedentes escolares, escuela de procedencia, edad, promedio. Datos sobre una vida escolarizada y tal vez sobre un lugar de origen que nos brindan una visión parcial, como fragmentada es asimismo la imagen que de ellos nos formamos a lo largo del tiempo que dura su carrera. Los conocemos por su aprendizaje, por las exposiciones, por las lecturas que realizan y la forma en que redactan. Podemos considerar que tenemos buenos y malos alumnos por la manera en que realizan el proceso de aprendizaje y podemos establecer lazos más estrechos con aquellos con los que tenemos alguna afinidad en la medida que nos buscan para una asesoría o dirección de tesis. Sin embargo, cada vez más se antoja que entre maestros y alumnos se establece una relación que atañe sólo al aula y a lo que en ella se enseña. Por tal razón, la pregunta ¿Qué tanto conocemos a nuestros alumnos? Se plantea con la intención de preguntarnos en qué forma nuestra mirada antropológica puede ser dirigida a ver a nuestros alumnos como sujetos sociales, como ciudadanos con todos los derechos políticos, (co-)responsables de una pareja o familia. No ha que olvidar que dejar de lado el considerar que son parte de un sistema en el que ocupan uno o varios roles y como personas interactúan en un campo social llamado escuela, poseen un capital cultural y que se mueven en una sociedad donde forman parte de una clase social. Poco sabemos de la forma en que su experiencia escolar transforma su vida, de sus expectativas post-estudios y de su vida en general. Ignoramos las relaciones que existen entre los mismos alumnos o entre éstos con los maestros y demás personal y la manera en que dichas relaciones pueden provocarles cambios trascendentales, positivos o negativos. En este sentido, una mirada sobre nuestros alumnos, siguiendo métodos, técnicas y teorías antropológicas puede proporcionarnos una rica información de los alumnos que nos permita entender lo que los fríos datos estadísticos nos ocultan o no pueden explicar.